Hace más de una década llegó a Colombia la fiebre agrícola de las siembras genéticamente modificadas (GM). A esto se ha sumado una serie de problemáticas ambientales ligadas al desenfrenado avance urbanístico y a proyectos como la Avenida Longitudinal de Occidente. Sin embargo, como una posible garantía a la supervivencia de la biodiversidad, el Jardín Botánico José Celestino Mutis de Bogotá fortaleció durante el último año el único banco de semillas especializado en especies nativas y silvestres del país.

