
Downhill en Bogotá, Medellín, Cali y Manizales
Le seguimos la huella al downhill,un deporte exclusivo para corazones indomables y cuerpos de acero. Jóvenes líderes de esta disciplina en estas cuatro ciudades nos cuentan sobre dificultades, logros y retos en su práctica.
Primero lo primero; el downhilles una especialidad en donde cada corredor lucha contra el cronómetro de manera individual mientras desciende una pista de saltos (por lo general una montaña) y obstáculos en un circuito que oscila entre uno y dos kilómetros.
Su práctica requiere bicicletas que pesan entre 15 y 18 kilos y que pueden llegar a costar hasta 15 millones de pesos. También se necesita casco integral, guantes, rodilleras, espinilleras, peto, protector cervical y gafas. Precisamente, por costos, equipamiento y circuitos hace que no esté al alcance de todos.
En países como Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos es altamente valorado, mientras que en Colombia, como suele pasar con otros deportes urbanos, cuenta con muy poco apoyo, a pesar de que se ha viralizado por todo el país y de que existen competencias oficiales en los Juegos Nacionales, en los Panamericanos y Mundiales de Downhill. Aún así no es reconocido por el Comité Olímpico Internacional, como sí sucede con el ciclomontañismo y el bici cross.
Esta es una radiografía del downhill en las cuatro ciudades donde más se practica.
Manizales
Los seguidores del downhill coinciden en que Manizales es la capital en la que se vive con más pasión este deporte. Llegó aproximadamente en el 97, luego con el Panamericano del 99 la cosa se fue para arriba al punto de que de esta tierra es el número uno a nivel nacional: Marcelo Gutiérrez.
Foto: Facebook Marcelo Gutierrez
Este corredor lleva en sus venas la pasión por la bici, y es que su papá fue ciclista de BMX, sin embargo, él decidió ir más allá y experimentar con el descenso. Su rutina para mantener el nivel incluye ejercicio en el gimnasio, pilates, escalada y mucho pedealeo; actividades que favorecen el equilibrio, los reflejos y mejoran la concentración.
Él ha sido testigo de la evolución del downhill en Manizales, pero también coincide en que el apoyo que brinda la ciudad es reducido. “Si eres el mejor recibes apoyo, pero si no, si estás empezando es muy difícil que alguien te ayude”, comenta Gutiérrez.
En contraste con otras ciudades, en Manizales se hacen unas cinco competencias grandes al año. Por ejemplo, dentro de la Feria de Manizales, está la mejor competencia downhill en Colombia, el Urbano de Manizales, que ya va para su octava edición.
Respecto a los spots más comunes para practicarlo están el Bosque Popular, La Florida y el sector Patio Bonito.
Bogotá
Llegó como una moda proveniente de Estados Unidos en la década del 90, pero poco a poco fue ganando más seguidores, pues los jóvenes buscaban algo más extremo que el bici cross y en el downhill lo encontraron.
Foto: Carlos Caicedo
“En la ciudad es imposible practicarlo, pues en la periferia hay problemas de delincuencia einseguridad. Y otros lugares como Monserrate y Guadalupe están privatizados”, afirma Jaime Bernal, corredor de ciclomontañismo y downhill desde hace 20 años.
Así las cosas, los bogotanos que quieren practicarlo deben dirigirse a Suesca, Gachancipá, Zipaquirá y Choachí,lo que tiene un impacto adicional en el tema de costos.
Para los principiantes no existen escuelas, pero en el caso de Bogotá y Cundinamarca, Mauricio Estrada, tercer mejor exponente de downhilla nivel nacional, ocasionalmente dicta cursos en temporada de vacaciones en el Castillo de Marroquín.
Foto: Carlos Caicedo
Otro de los inconvenientes que tiene el deporte en el centro del país es la falta de competencias que ayuden a difundirlo. Escasamente se realiza una vez al año los City Downhills Urbanos y unas competencias en el Parque Nacional durante la semana de la bicicleta.
“La idea es que baje el costo de las bicicletas y que la empresa privada se quiera unir y apoye este deporte”,opina Bernal sobre el futuro del downhill.
Cali
La Sultana del Valle goza de unas condiciones privilegiadas para practicar este deporte, que tiene una historia de más de 15 años en la ciudad. Es tanta esa preferencia que gente de Medellín y Manizales suelen visitar sitios como el Cerro de las Tres Cruces, la pista Las Antenas, El Faro y zonas cercanas como Pance, para mejorar su calidad.
Foto: Cortesía Oscar Appleville
Pero no son solo los sitios, también hay una buena programación de eventos entre los cuales se destaca la Copa Cali, un evento que se realiza cada uno o dos meses en pistas de mucha exigencia como las del cerro de Las tres Cruces (hay dos).
En el Departamento el apoyo es mínimo; los patrocinadores solo colaboran en la organización, mientras que los premios para los ganadores son más simbólicos que otra cosa, tan solo reconocimientos de 50 mil pesos o un par de llantas.
Pero eso no desanima a los caleños que siguen practicando y cada domingo se montan en una chiva con sus bicicletas para ir a las trochas a entrenar durante 9 horas. El ciclista de élite Oscar Appleville, quien se recupera luego de quebrarse cuatro costillas, es tan solo un ejemplo de esa dedicación que supera el dolor y el riesgo.
Medellín
También a mediados de los 90, el downhill comenzó a reclutar adeptos al riesgo en la capital de Antioquia. Un ejemplo es Daniel Arredondo, quien vio en las revistas especializadas cómo iba ganando más protagonismo este deporte, así que se animó a dejar de lado el cross country y probar con el descenso.
Foto: Facebook Daniel Arredondo
Entre las competencias que se destacan en la zona están la Copa Departamental de Downhill de Antioquia, donde se recorren los diferentes municipios del departamento, y también está el Downhill Urbano, certamen que tiene el mismo sistema, pero va por las calles,las comunas y las escaleras de la ciudad.
También hay sitios de practica en Santa Elena y Copacabana, lugares con buena inclinación de las montañas. En esta zona existen recorridos que han sido modificados por los mismos ciclistas para que cumplan requerimientos técnicos.
Foto: Inder