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Foto por Daniel Sierra / @can.x_foto

La Red Comunitaria Trans busca una nueva casa para continuar su lucha

La discriminación y otros factores obligaron a la Red Comunitaria Trans a entregar el espacio que ha sido epicentro de muchas de sus luchas desde hace cuatro años. ‘Necesitamos una Casa Trans en Colombia’ es la campaña que lanzaron para seguir teniendo un espacio desde el cual continuar con su lucha.

Redacción Cartel Urbano

Durante más de cuatro años, la Red Comunitaria Trans tuvo su sede en la calle 21 con carrera 14, en el corazón del barrio Santa Fe. En este tiempo, cientos de personas trans y trabajadoras sexuales encontraron allí un espacio seguro en el que podían acceder a apoyo y acompañamiento de diferentes índoles.  

La Red fundada en 2012 por Daniela Maldonado y Katalina Ángel ha ido evolucionando con el paso de los años hasta convertirse en el epicentro de la defensa por los derechos de las personas trans y sus intersecciones, de las travestis y las putas, de la población trans víctima del conflicto armado, de las presas y las usuarias de drogas.

Sin embargo, el pasado mes de noviembre se les pidió que entregaran el espacio. Juli Salamanca, directora de comunicaciones de la Red y activista por los derechos de las personas trans, cuenta que durante el tiempo que habitaron la casa recibieron ataques transfóbicos de parte de algunos de sus vecinos. 

“Nos echaban agua podrida por la puerta, pegaban constantemente letreros con proverbios de la Biblia que decían que Dios nos iba a salvar. Recogían firmas para sacarnos del espacio, criminalizaban constantemente las actividades que la Red realizaba, a las personas que entraban a la Red, pusieron cámaras por todo lado... hasta que lograron que nos sacaran”, cuenta. 

Dice Juli que, desde noviembre, cuando se les notificó que debían entregar la casa en marzo, iniciaron la búsqueda de un nuevo espacio para arrendar en el Santa Fe. Sin embargo, en los cinco meses de búsqueda intensa se toparon con más violencia, prejuicios y negativas. “¿Ustedes son las de la organización social? Acá no le arrendamos a travestis defensoras de derechos humanos porque son muy bullosas, porque nos van a boletear la zona con la policía”, fueron algunas de las respuestas que recibieron. 

“Ha sido muy complicado conseguir un espacio tan vital como la Red en el barrio Santa Fe. Esto no es un hecho aislado, sino que demuestra cual es la situación de las personas trans para acceder a un espacio. Hay criminalización de las defensoras de derechos humanos trans, de la comunidad trans. Nos negamos a dejar nuestro barrio y haremos todo lo posible para seguir dibujando con el corazón y la ira un mejor futuro para las personas trans en Colombia”, dice Juli.

Debido a esto la Red lanzó la campaña Necesitamos una Casa Trans en Colombia, con la que esperan reunir recursos suficientes para poder tener una Casa Trans en la que puedan seguir dando la lucha por los derechos de las personas trans desde la experiencia propia, sin ser violentadas ni criminalizadas. 

 

 

Para Juli la existencia de un espacio físico de la Red Comunitaria Trans en un contexto como el del barrio Santa Fe no sólo es necesario, sino que es fundamental, puesto que en este lugar se concentra un alto número de personas trans en situación de vulnerabilidad, y por lo mismo, un sinnúmero de violencias. Ella dice que “La Red Comunitaria Tran no sólo apoya en la parte legal a las personas trans víctimas de violencia, sino que también es un centro de escucha para la sanación. Se ha convertido en un espacio de arte y activismo desde las trincheras, desde lo comunitario”.

De otro lado, cuenta que otro de los grandes obstáculos ha sido la falta de financiación para las organizaciones trans en Colombia. “Muchas de las personas que trabajan 24 horas al día en la Red no reciben un sueldo porque la poca financiación que llega para temas trans en Colombia se la quedan grandes organizaciones que, uno va a ver, y no tienen personas trans contratadas o personas trans en puestos de toma de decisiones. Hay plata para que otras hablen de nosotras, pero no para que nosotras mismas hablemos de nuestras propias problemáticas”, comenta Juli. 

La casa de la red en el barrio Santa Fe ha sido testigo del fortalecimiento de esta a lo largo de los años. Con el foco puesto en las problemáticas que afectan a las personas trans en contextos de marginalidad, vulnerabilidad y violencias, la Red trabaja día a día desde el activismo para visibilizar estas problemáticas, para generar cambios estructurales, para denunciar, para dar apoyo jurídico y exigir una vida digna para las personas trans. Por eso mismo, tener una casa desde la cual trabajar es garantía para seguir trabajando por estos objetivos.


Usted puede aportar para que la Casa Trans sea una realidad donando a través de la Cuenta de ahorros Davivienda: 0004 0007 3094, por Nequi al 350 8631507 o por Paypal o Gofundme. Si no tiene plata, no importa. Puede ayudar compartiendo la campaña para que llegue a muchas más personas.

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