¿Ilusión óptica o ilusión tipográfica?
Las carátulas de los discos de Kiss inspiraron a Manolo Guerrero, diseñador mexicano premiado en Estados Unidos y Europa que convierte las letras en formas liberándolas de ataduras axiales. Échele un ojo a las mejores producciones de este mago de la tipografía y el cartelismo, quien ha homenajeado al pintor colombiano Omar Rayo.
Manolo Guerrero empezó a trabajar en su proyecto Óptica Normal con la certeza de que le iba a tomar varios meses, y así fue, pero valió la pena. Este trabajo se convirtió en su obra más premiada al ganar, en 2009, la excelencia al diseño que entrega el Type Directors Club, la organización internacional líder en tipografía. Para que su juego de ilusión óptica lograra este reconocimiento tuvieron que pasar dos cosas: interiorizar el arte óptico del colombiano Omar Rayo –al que quiso homenajear con este trabajo– y que un amigo lo impulsara a publicar su obra. “Yo no estaba convencido, un amigo me motivó a terminarlo y a subirlo a mi blog. Así empezaron a conocerme”, dice.
Este mexicano de 39 años empezó a descubrir el mundo del diseño gráfico y la tipografía desde la infancia, gracias a los discos de Kiss. Cada disco que sacaba la banda estadounidense generaba fascinación en él y sin dudar corría a comprarlo, y no tanto por la música, más bien era por la gráfica de las carátulas. El entusiasmo se volvió vocación y entró a estudiar Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, en donde años más tarde fue profesor.
Aunque soñó con profundizar sus estudios en Holanda o Alemania, el apego a su familia y al arte latino lo hicieron desistir de esa idea. En cambio, se decidió por un doctorado en Arquitectura, Diseño y Urbanismo en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, en la ciudad mexicana de Cuernavaca.
La estrecha relación con su lugar de nacimiento y la tendencia hacia lo geométrico son constantes en los proyectos de este duro de la tipografía. “Para mí es fundamental que mi trabajo se desarrolle dentro de los semblantes de la cultura popular mexicana y el toque mágico de la época colonial característica de San Luis Potosí, mi ciudad natal”, dice.
Sus diseños los crea desde su condición de latinoamericano y mexicano, algo que se hace evidente en su proyecto MiniBlock, en el que predominan las figuras prehispánicas. También se ve cómo maneja el juego conceptual de la letra, la cual pierde sus atributos formales y semánticos como letra y pasa a ser una figura. Lo que más le interesa es la experimentación con la forma topográfica.
Más allá del diseño o el arte, Manolo ha explorado otras áreas laborales. “En algún momento trabajé para un pequeño proyecto de un cliente vendedor de maquinaria pesada para construcción. Resultó ser un trabajo apasionante”, cuenta. Gracias a esa experiencia complementó sus conocimientos de diseño. “Aprendí a manejar minicargadores y a programar maquinas para conectar tuberías de polietileno. Con el diseño pasa eso, en unos casos se aprende sobre maquinaria, en otros sobre vinos y plásticos”, dice Manolo, quien también ha sido premiado en la Bienal de Cartel Bolivia 2013 y nominado en Alemania al Prize of Prizes Design Award en el German Design Award de 2010.
Hoy trabaja en su estudio de diseño especializado en tipografía y carteles, Bluetypo, en el que, junto con su esposa, Eréndida Mancilla, crea y comparte sus proyectos desde 2000. También es posible ver su obra en Cocijotype, un estudio que fundó con otro diseñador gráfico mexicano.
Aquí está lo mejor de la gráfica de Manolo Guerrero.