Carlos Iván Murillo “El Tigre” es uno de los sobrevivientes de la demolición del antiguo Cartucho. Él y sus descendientes son los encargados de mantener viva una tradición que se debate entre lo quiropráctico y lo divino y a la que recurren desde futbolistas hasta protagonistas de la farándula criolla. “Los médicos son profesionales, pero yo tengo un don. Lo que ellos hacen con droga y bisturí, yo lo logro con las manos”.






