Las redes de apoyo feministas y la atención temprana de los medios de comunicación sirvió para que muchos pusieran la lupa en un problema que se agudiza a medida que avanza el confinamiento.
En medio de la crisis músicos y actores han tomado la decisión de reunirse para exigir medidas urgentes que dignifiquen la producción cultural, un ejercicio clave en la construcción de país.
La cultura se ha convertido en el flotador del que muchos se sujetan para sobrellevar el confinamiento y la incertidumbre. Y no solo se trata de las manifestaciones culturales que consumimos: se trata, además, de las que creamos.