Ud se encuentra aquí INICIO Musica La Bomba De Ziroshima El Regreso En Solitario De Zof Ziro

“Antes me meto a malandro que a un préstamo del ICETEX”: las rimas de La bomba de Ziroshima

la bomba de ziroshima

Portada de Hebert Rodríguez

COMPARTIR ARTICULO EN:

El nuevo disco del rapero paisa Zof Ziro cuenta con una nómina violenta de colaboradores: desde Gambeta (AlkolirycoZ) hasta Crudo Means Raw. Como siempre, sus letras son cachetadas musicales a la estupidez humana. Escuche aquí La bomba de Ziroshima, lo más reciente del creador de Moebiuz.

Andrés J. López / @vicclon

De las rimas sin humor ni referentes de Galería de Sombras no queda en realidad ni la sombra. La formación de Gordo Sarkasmus, en 2010, así como el ir y venir de toda clase de poetas urbanos al estudio hip hop paisa Moebiuz, sumados a la indignación por subgéneros como el rap consciencia, llenaron la cabeza del rapero y productor Zof Ziro de blasfemias, burlas e ironías.

En su segundo disco de estudio, La bomba de Ziroshima, este paisa regresa cargado de versos que les quieren demostrar a los ostentosos y comerciales “músicos urbanos”, a esos money makers, cómo se hace buen rap.

Junto a Ziro en este disco están Gambeta, Al-Baro, Mañas, Rapiphero y hasta el grafitero Skore 999. La creación de los beats también cuenta con una nomina de lujo: Crudo Means Raw, Charles Haggard, El Arkeologo, Doble Zeta. Por otro lado, Granuja y N. Hardem (escuche aquí la entrevista rapeada con este músico), además de rimas, también hicieron las veces de beatmakers colaboradores. Algo digno de subrayar en este nuevo álbum que reseñaré a continuación son las numerosas referencias a músicos, actores, escritores y personajes de la cultura popular.

*

Sin dar tiempo al oyente, Ziro entra al ataque desde el minuto cero con ‘Fatality’. “Toco la banda sonora que hasta en mi tumba sonará”, canta más adelante este paisa, junto con otras excelentes puñaladas musicales que van directo a los oídos, mortales para los más camanduleros. Al final de este tema hay un ataque de scratches por parte de Fa-zeta (responsable de las tornas en AlcolyrikoZ), mientras se oye la voz de victoria del alter ego de Ziro, en Mortal Kombat: 

“Sub Zero Wins. Flawless victory… Fatality”.

El inicio de ‘Mientras todo’ me recuerda un poco a ‘Sabotaje’ y ‘Meridiano psicotrópico’, de los herejes del rap, Gordo Sarkasmus. La mezcla melancólica del beat con la guitarra es perfecta para las letras apocalípticas que hablan sobre el asesinato del amor, la ausencia de dios y, en general, sobre lo jodido que está todo, “como cuando Eminem dejó las drogas”, canta el paisa. Es conocida la afición de Ziro por los samples, y para finalizar este tema escogió uno de la peliculaza de David Fincher, Fight Club.

Gambeta (AlcolyrikoZ) es el primer rapero invitado a La bomba de Ziroshima (Lea también El arkeólogo de los beats). En ‘Síndrome de Estocolmo’, Ziro y compañía le cantan al género que los atrapó, pero también al templo donde Gordo Sarkasmus, Crudo Means Raw, No Rules, Doble Porción, AnyOne/Cualquiera y más personajes del rap paisa graban sus trabajos: Moebiuz.

(Moebiuz: en la casa del hip hop no hay jefes)

Es necesaria una advertencia antes de escuchar este disco: si usted es seguidor de Cerati tal vez se raye por la mención que le hace Ziro:

“De la ciudad de la furia a estado vegetal”.

Por otro lado, ¿de qué hablará una canción en la que aparecen Tiger Woods, Charlie Harper, AC/DC y hasta Pablo Neruda? Si deja que la cante este paisa, probablemente nada políticamente correcto recibirá. ‘Bajos y tintos’, donde participa Al-Baro, muestra los anhelos que nos causa el dinero y lo cara que es la vida, así ésta, en realidad, valga poco. Una de las líneas que más me llama la atención por su ingenio es esta:

“Antes me meto a malandro que a un préstamo del ICETEX”.

‘Dios nos recrea’ mantiene el toque hilarante de Gordo Sarkasmus, y no es para menos teniendo en cuenta que la tercera colaboración del álbum es con su compañero de batallas Mateo Granuja, y también con Mañas RuFino, de Doble Porción. Granuja rapea sobre lo jodido que es permanecer en este negocio del hip hop —que además de talento requiere disciplina— y el Mañas les lanza tomates podridos a esos que creen que rapear es solo escribir palabras con sonidos similares:

“Puedo tapar su rap con solo mover un dedo”.

Los beats agudos y con aires asiáticos de Doble Zeta en ‘Folclor con flor’ son los propios para ponerse a detallar la portada de La bomba de Ziroshima, diseñada por Iconblast, quien también estuvo a cargo del arte de Herejías y del último trabajo de Doble Porción, Manzanas a la vuelta.

 

bomba-de-ziroshima.gif

En este punto del disco, y desde Bogotá, llega el perro de ataque N. Hardem entre rimas y beats. Los instrumentales que hizo en ‘Alta crema’ nos recuerdan a ‘Landscape’, de su EP de 2014 Tambor. El mensaje de superioridad rapera de estos manes les cae en la cabeza a aquellos que quieren darles la pelea pero que no tienen rimas con qué hacerlo.

La primavera es efímera y Medellín se vuelve la “ciudad de la eterna rimadera” cuando se piensa en beber, fumar, amar y en rapear en vez de buscar trabajo. ‘Ojos de diablo’ es un reflejo de la escena rapera paisa según Ziro. El beat de este track tiene un leve toque de jazz, que por unos instantes me recuerda a los chilenos Cómo Asesinar a Felipes.

Para los que no conocían las otras facetas de Skore 999, este artista urbano (además de hacer grafitis) también rapea. Ya lo hemos escuchado en ‘Wild in San Antoine’ del disco Herejías de Gordo Sarkasmus. Desde mi óptica, aunque 'Sinónimo de ofender' suena bien, esta colaboración no tiene la misma fuerza de los temas en los que han participado Mañas, Granuja y Gambeta.

El primer single del álbum, ‘Tom Solle’, se acopla con la aparente serenidad que ofrece el hombre de vestiduras orientales con un globo en la mano, en la portada del disco. Es una pieza ideal para conquistar por igual a los conocedores y a las personas ajenas a las letras de este rapero: no es tan agresiva ni tan desafiante como ‘Alta crema’, pero la precisión gramatical y el kilometraje de las rimas son poderosos:

‘Zirocybe’ es el único tema en el que aparece el beatmaker venezolano Charles Haggard. Aunque el tema no es nada aburrido, no capta la atención tan fácilmente como los otros temas. Creo que necesita escucharse varias veces para digerirla.

Para finalizar esta explosión, Ziro eligió a uno de los tornamesistas más duros del rap actual: Crudo Means Raw. El sonido de la aguja sobre el vinilo, más el intro jazzero de trompeta, le dan un toque clásico a ‘Tráteme suave’, como si se tratara de una pieza única en su repertorio. Aunque él no es de los que hable mal de las mujeres, acá hay una frase un poco misógina de El tío Pedro, de Facundo Cabral:

“Mujeres son peores que ladrones / Estos te dicen “la plata o la vida” / Ellas quieren ambas”.

 

Pero también se lanza ésta, inteligente, propia de un buen fumón medioambiental:

“No a la tala, sí a inhalar la selva”.

Como todo disco que se respete de este rapero, las referencias de la cultura popular y las ironías pululan en cada segundo. Si usted es de oídos sensibles o está mamado del tono desafiante de Ziro y el parche Moebiuz, esta bomba musical no es para usted. Pero si disfruta de que le suenen las verdades en la cara a tanta mojigatería que hay en la sociedad colombiana, sea entonces bienvenido a Ziroshima.

13903203_1042467402488739_4468751660918440853_n.jpg

Foto de Dope Media

 

 

Comentar con facebook

contenido relacionado

EVENTOS RECOMENDADOS