A los argentinos el fútbol les viene por defecto en el ADN, y este artista de La Pampa argentina no es ninguna excepción a esa regla. Con sus murales y dibujos goleadores, e inspirados en el arte de Fernando Botero, retrata el mundo de la pelota que escapa al foco mediático: el del futbolista amateur que fuma en el entretiempo, se ensucia en la cancha llena de barro y baja un asado con birra depsués del partido.






