Farras debajo de los puentes bogotanos, como la de Natty Congo o Goldie, no hubieran sido posibles sin este parche de jóvenes, que desde 2012 le apuesta a tomarse responsablemente spots urbanos, muchas veces abandonados, para darles otra cara. “Nuestras producciones son sinceras, a lo do it yourself y, lo más importante, cuidamos el medio ambiente”, dicen.








