Al dueño de San Librario el país lo recuerda por el robo que sufrió de una primera edición de ‘Cien años de soledad’ durante la Feria del Libro de 2015. Pero más allá de eso, entre el librero y García Márquez existió un trato fortalecido por el intercambio de libros, encuentros en Cuba y dedicatorias del Nobel. “Yo tuve una relación bonita con él”, dice.







