Saga Uno, el fundador de este proyecto cultural fundado en 2009 en el corazón de Chapinero, le pone punto final a una aventura creativa que potenció a diferentes artistas del grafiti y el hip hop. El cierre se debe a la intención de Saga Uno de priorizar su carrera como artista, objetivo que perseguirá desde Medellín, una ciudad que siempre le atrajo por su escena cultural.






