
Niña Errante
El famoso discurso del director Rubén Mendoza en la inauguración del FICCI ha retumbado en los distintos círculos de opinión del país. Ese discurso abría uno de los festivales de cine más importantes de Latinoamérica, la función inaugural llegó con una de las películas colombianas más esperadas del año.
Niña Errante abrió el FICCI con la historia de Ángela que tiene doce años y tres hermanas medias cercanas a los treinta: las cuatro se conocen convocadas por la muerte de un vago carismático, su papá. Ángela nunca vivió con nadie diferente a su papá y no recuerda a su mamá. A raíz de la muerte de su papá, sus hermanas la dejarán al otro lado del país con una tía para evitar que quede a cargo del Estado. En este viaje de duelo, en especial mientras comparten cuarto en un hotelucho de carretera, Ángela, en pleno despertar de su cuerpo, reconoce con cada una de sus hermanas la feminidad, la sensualidad, los misterios del placer y del dolor, el cuerpo, la desgracia y el reto de ser mujer en estos caminos.
Niña Errante emerge como una película necesaria en estos tiempos en los que se despierta la conciencia social de las constantes invisibilizaciones del papel de las mujeres como agente independiente y real en el arte. Este pendiente de las boletas en diferentes salas del país desde el 4 de abril y apoye el cine local.
Invita: Black Velvet.









