
Músicos cubanos en prisión: un llamado a la visibilidad y la solidaridad
Con al menos 17 artistas cubanos encarcelados, la visibilidad internacional sostenida y la solidaridad resultan esenciales para evitar que el silenciamiento de artistas termine por normalizarse. Hoy es necesario insistir en un hecho simple: hay músicos cubanos que permanecen en prisión. Y con el paso de los meses, aumenta el riesgo de que su encarcelamiento deje de provocar indignación y empiece a asumirse como parte de la normalidad.
La profundización de la crisis social y económica en Cuba ha deteriorado las condiciones de vida en toda la isla. La escasez de combustible, las fallas en los servicios de salud y agua, y los prolongados cortes de electricidad afectan el acceso a alimentos, medicamentos y agua potable. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha advertido que estas condiciones impactan gravemente el disfrute de derechos fundamentales, incluido el derecho a la vida y el acceso a servicios esenciales.
En paralelo, Amnistía Internacional ha documentado que miles de personas salieron a las calles en las mayores protestas antigubernamentales registradas en décadas. Desde las manifestaciones nacionales de julio de 2021, miles de ciudadanos protestaron contra el autoritarismo gubernamental, las restricciones a las libertades civiles, las estrictas medidas adoptadas durante la pandemia y la falta de reformas económicas y políticas prometidas.
Las autoridades cubanas respondieron con detenciones masivas y procesos penales contra manifestantes, artistas y voces críticas, utilizando figuras amplias como sedición y desorden público. Muchos han recibido condenas desproporcionadas en procedimientos que generan serias dudas sobre el respeto a las garantías del debido proceso.
Según el Observatorio Cubano de Derechos Culturales, al cierre de 2025 al menos 17 artistas seguían privados de libertad como consecuencia de su práctica artística o de su participación en la vida cívica
Maykel Castillo Pérez, rapero conocido como Maykel Osorbo, fue detenido en mayo de 2021 y condenado el 24 de junio de 2022 a nueve años de prisión por el Tribunal Municipal de Centro Habana. Fue declarado culpable de desacato, difamación de instituciones y organizaciones, de “héroes” y “mártires”, atentado y desorden público. Su proceso judicial se produjo en el contexto de su actividad artística y su posicionamiento público, incluida su participación en la canción Patria y Vida, que se volvió viral y se asoció con las protestas de julio de 2021.

Maykel Osorbo (Photo ©: Anyelo Troya / Via: Rolling Stone)
El 3 de diciembre de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió el Informe No. 251/25 (Caso 14.264), en el que concluyó que el Estado cubano recurrió al derecho penal para sancionar su expresión artística y su participación en protestas. La Comisión determinó violaciones a la libertad de expresión, la libertad personal y las garantías judiciales, y llamó a cesar el hostigamiento en su contra. Castillo Pérez permanece en prisión
Fernando Almenares Rivera, rapero y artista visual conocido como Nando OBDC, fue detenido el 31 de diciembre de 2024 en La Habana tras un allanamiento policial en su vivienda. Durante el registro, los agentes fotografiaron sus obras y confiscaron objetos personales. Inicialmente se informó a su familia que estaba siendo investigado por presuntos vínculos con actividades terroristas, aludiendo a supuestos contactos con personas en el extranjero. En Cuba, con frecuencia se señala a la diáspora, a organizaciones de derechos humanos y a medios internacionales como promotores de “terrorismo”.
Semanas después, la acusación fue reformulada como “propaganda contra el orden constitucional”, por acciones que incluían colocar pancartas en espacios públicos exigiendo respeto a los derechos humanos y difundir mensajes críticos de políticas gubernamentales

Photo © Facebook / Nando Obdc
Durante los primeros días de detención habría permanecido incomunicado y sin acceso a su familia. En enero de 2026, las autoridades confirmaron que fue condenado a cinco años de prisión por propaganda contra el orden constitucional relacionada con la difusión de mensajes en defensa de los derechos humanos. Como coordinador del proyecto independiente Arte Prohibido, había impulsado iniciativas en favor de la libertad artística. Su condena evidencia cómo la protesta simbólica y el activismo cultural pueden terminar siendo objeto de persecución penal
Wilmer Moreno Suárez, cantante y compositor conocido como Mister Will D’Cuba, fue detenido en julio de 2021 tras las protestas en La Güinera, La Habana. Posteriormente fue condenado a 18 años de prisión por “sedición”, una de las penas más severas impuestas a manifestantes vinculados a las protestas del 11 de julio. Su perfil artístico y presuntos contactos en el exterior habrían sido utilizados como elementos incriminatorios en su contra

Photo © Facebook / Mister Will D’Cuba
Moreno ha impugnado su condena y ha denunciado condiciones especialmente duras de detención en la prisión Combinado del Este. A pesar de ello, continúa componiendo música
Muchos de los artistas procesados en casos relacionados con las protestas provienen de barrios populares y comunidades afrodescendientes. Su música recoge experiencias vividas desde los márgenes sociales de Cuba. El perfil social y racial de quienes han sido condenados plantea preocupaciones sobre una aplicación desproporcionada de la ley y sobre la criminalización de voces urbanas críticas.
Diversas organizaciones e iniciativas independientes de la sociedad civil continúan documentando estos casos. El Observatorio Cubano de Derechos Culturales registra las vulneraciones en curso, mientras que la Mesa de la Juventud Cubana impulsa la campaña Exprésate, orientada a promover la visibilidad sostenida y la solidaridad.
En el Music Freedom Day, el paso del tiempo no puede profundizar el silencio. La visibilidad interrumpe la normalización de la represión y la solidaridad rompe el aislamiento al que suelen ser sometidos quienes crean y disienten. Hoy conviene recordar un hecho simple: hay músicos cubanos en prisión. La urgencia radica en no permitir que esa realidad se vuelva cotidiana.
Este artículo fue publicado originalmente en inglés en: https://www.freemuse.org/cubas-musicians-behind-bars-a-call-for-visibility-and-solidarity
Por Diana Arévalo, investigadora regional para América Latina de Freemuse e investigadora y productora multimedia de “Bulla”, el radar de libertad artística de la Fundación Cartel Urbano.
Links de algunos temas de los artistas:
- Maykel Osorbo : https://youtu.be/gX_ft26oMXY?si=3Z4yUS03jQD9LAan
- Nando OBDC: https://youtu.be/ENCT-LjTEEc?si=pqh9J5wUPbefJfp6 “Freedom for Nando OBDC” is a creation by Nando OBDC, Kxmy Inxane, Qco El Gancho and Ombusdman: https://youtu.be/98VFb3z3THg
- Míster Will D´Cuba: https://youtu.be/EEyM8da2wSY?si=Xnz6s4G3yZ0BAg1o




