Ud se encuentra aquí INICIO Historias Estos Son Los Murales Que Homenajean A Los Universitarios Fallecidos O Desaparecidos

Murales para recordar a los universitarios fallecidos o desaparecidos

En la Pedagógica, la Nacional y la Distrital es posible encontrar obras de arte urbano que recuerdan a aquellos estudiantes fallecidos, asesinados o desaparecidos. Vea estos muros, en los que la presencia de Miguel Ángel Barbosa, Iván Ramírez, y otros estudiantes, no deja de sentirse entre sus compañeros.

Andrés J. López / @vicclon

Al recorrer los campus de las universidades públicas, es posible ver cómo sus muros se han convertido en un medio de expresión de los estudiantes. Son una especie de galería al aire libre, que es imposible de ignorar por la variedad de murales que hacen alusión a los temas coyunturales del país, los indígenas o campesinos, y a personajes influyentes como Jaime Garzón, Hugo Chávez o el Che Guevara (lea aquí Así se pinto el primer rostro del Che Guevara en la Universidad Nacional).

Pero el recuerdo no es solo para estos personajes, también los estudiantes desaparecidos o fallecidos son recordados en varias paredes de las universidades. Algunos murieron accidentalmente, otros fueron asesinados y de otros no se sabe su paradero. Estos son los muros que actualmente se pueden ver en la Nacional, la Pedagógica y la Distrital, y que quieren mantener presentes a esos compañeros que ya no están.

 

Raúl Navarro Antolines, Universidad Nacional

Entre todos los trabajos que hay pintados dentro de la Facultad de Ciencias Humanas de la Nacho, el que se hizo en memoria a este estudiante de Sociología es de los más longevos: ya lleva cinco años. Sus compañeros lo recuerdan como alguien muy activo; a la par que hacía su carrera, colaboró con distintas organizaciones de derechos humanos en la localidad de Kennedy. “Él siempre participó en las actividades del Comité Autónomo —como se llamaba esta organización—. Con él montamos una especie de centro cultural en el barrio Britalia, con una biblioteca de libros donados y espacio para las artes plásticas”, recuerda Diana Vásquez, compañera de Raúl y una de las encargadas de pintar el muro. También fue uno de los impulsores del Carnaval Popular por la Vida, en Duitama, y del Festival de la Chicha y el Maíz, en la Universidad Distrital.

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Raúl sufría de ataques de epilepsia, los cuales se volvieron más frecuentes mientras terminaba su carrera. “Sus actividades fuera de la universidad, la tesis, los problemas con el inglés y el trasnocho le incrementaron sus niveles de estrés y le afectaron la memoria”, recuerda Carlos Roa, otro de sus compañeros. Una noche, en abril de 2011, sufrió de varios ataques epilépticos que lo mataron. Tenía 28 años. Despues de esto recibió un grado póstumo y a finales de ese año, pintaron el muro.

 

Manuel Andrés Urrego, Universidad Distrital

Este estudiante de Ciencias Sociales, de 33 años, fue victima  del rio Magdalena, en el Huila. Manuel estaba con sus compañeros de carrera y tres profesores en una salida de campo que los había llevado al Desierto de la Tatacoa (Guajira) y al municipio de Garzón (Huila). Camilo Uribe, uno de los compañeros que estuvo en la excursión, recuerda lo ocurrido el 8 de noviembre de 2013.

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“Al llegar a San Agustín pensábamos visitar un estrecho que estaba entre las cordilleras Central y Oriental. Lo íbamos a hacer después, pero ese día nos desocupamos temprano y acordamos con los profesores ir de una vez. Manuel siempre estaba pendiente de todos y le gustaba ir de primero, al llegar al estrecho se cayó y la fuerza del rio se lo llevó; en ese punto se concentra el Magdalena en solo cinco metros de ancho. Vimos cómo intentó nadar para alcanzar una piedra pero la corriente se lo llevó y no lo volvimos a ver, esto pasó hacia las 3:30 de la tarde. La Cruz Roja y los profesores lo buscaron toda la noche, pero apareció hasta las 11 de la mañana del otro día”.

 

Iván Ramírez, Universidad Nacional

Este hincha de Santa Fe no era estudiante, pero el homenaje que hizo su amigo Sebastián Montaño, quien estudia Trabajo Social en la Nacho, ya lleva casi dos años. Iván murió en 2014, a los 29 años, cuando viajaba con su barra, La Guardia Albi-Roja Sur, a un partido entre Nacional y Santa Fe. Él se metió a nadar a un rio mientras llegaba el resto de la caravana y ahí se ahogó.

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“Hice este muro en la universidad porque para Iván era muy importante prepararse academicamente, esa era una de sus metas. Él siempre nos alentó a todos en la barra para que siguiéramos con nuestras carreras”, comenta Sebastián. Además, él recuerda que Iván siempre apoyó las iniciativas juveniles de Soacha y quiso usarlas en beneficio de la comunidad, por esa razón fue uno de los gestores para que la barra fundara su propio gimnasio y una empresa de screen.

 

Eduardo Loffsner Torres, Universidad Pedagógica

No era estudiante sino trabajador, pero desde su desaparición hace 30 años, su recuerdo ha estado presente en el claustro. Eduardo empezó a trabajar en la Pedagógica en 1973, en el área de servicios generales, allá se vinculó al Sindicato de Trabajadores de la Universidad Pedagógica y fue un activista político de ideas marxistas. Durante el mandato de Julio César Turbay (1978 – 1982) se impuso el Estatuto de Seguridad para castigar a todos los contradictores del gobierno, por eso Eduardo fue encarcelado en 1979 y estuvo hasta 1983 en La Picota y La Modelo. En su declaración, incluida en el I Informe de Amnistía Internacional, el trabajador denunció que fue torturado cuando fue arrestado junto a su compañera.

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Luego de su salida, continuó con su activismo y participó en la marcha de septiembre de 1986, que dio origen a la Central Unitaria de Trabajadores. El 20 de noviembre de ese año, Eduardo, con apenas 31 años, fue detenido y desaparecido. Desde ese momento no se ha obtenido información de su paradero.

 

Carlos Pedraza, Universidad Pedagógica

Este es uno de los casos de desaparición más recientes, pues ocurrió a principios de 2015. El licenciado en Ciencias Sociales, Carlos Pedraza, fue asesinado a los 33 años de un disparo en la cabeza en Gachancipá, a 60 kilómetros de Bogotá. En la última llamada que hizo, el 19 de enero, Pedraza había dicho que iba a una reunión en Teusaquillo. Según una de las versiones entregadas por la SIJIN, él murió a causa de un accidente de motocicleta, pero sus compañeros aseguran que Carlos ni siquiera sabía manejar.

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Pedraza siempre estuvo interesado en la defensa de los derechos de los estudiantes y en la conservación de la memoria histórica de las víctimas de lesa humanidad. Fundó el colectivo Pensamiento Crítico durante la presidencia de Álvaro Uribe Vélez, en respuesta a su Plan Nacional de Desarrollo, y su objetivo como docente era llevar ese activismo estudiantil a las escuelas. Además, también participó en el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado y en Colombia Nunca Más, un proyecto que quiere mantener presentes aquellos casos de crímenes de lesa humanidad.

 

Sí: la paz se escribe con dignidad, Universidad Pedagógica

Aún no está terminado, pero lo incluímos porque este mural homenajea a todos los fallecidos que han tenido alguna relación con la Pedagógica. Además de Eduardo Loffsner y Carlos Pedraza, este trabajo incluye a Miguel Ángel Quiroga Gaona —sacerdote asesinado en Lloró (Chocó) por un paramilitar—, Goldson Granados —recreacionista de Compensar asesinado junto a otras ocho personas en el Parque Nacional de Puracé, en el Cauca, por el Frente 13 de las Farc—, Cristina del Pilar Guarín —desaparecida durante la toma del Palacio de Nariño, en 1985—, y a los estudiantes Daniel Riveros, Oscar Arcos y Lizaida Ruiz —muertos en 2012 por una explosión, según la Policía, por manipular explosivos artesanales—.

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Carlos Pedraza

 

 

Darío Betancourt es el otro homenajeado en este muro que no es estudiante. El profesor, investigador y director del departamento de Ciencias Sociales fue asesinado en 1999. Durante su vida académica publicó varios libros que atacaron el narcotráfico, como Contrabandistas, marimberos y mafiosos: historia social de la mafia colombiana (1965 – 1992), Matones y Cuadrilleros: origen y evolución de la violencia en el occidente colombiano y Mediadores, rebuscadores, traquetos y narcos: Valle del Cauca 1890 – 1997.

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Dario Betancourt

 

 

“Con este muro no estamos viendo las victímas sino el país. Cuando la gente piense, por ejemplo, en el profesor Darío, no van a recordar solamente su etapa como docente e investigador, sino que van a pensar en la cabeza y el pedazo de hombro que encontraron de él. Estos actos tienen significado y crean discurso a través de la violencia”, comenta Daniel Esquivia Zapata, autor de este mural.

 

Carolina Stephany Garzón, Universidad Distrital

Aún no se conoce el paradero de esta estudiante de 22 años de Licenciatura Básica con enfasis en Educación Artística. En abril de 2012 visitó Ecuador por cuarta vez y el 28 de ese mes desapareció de la habitación donde se encontraba. Lo extraño es que dejó todas sus pertenencias, incluyendo su dinero y pasaporte. Carolina estaba en Quito con unos amigos que ya estaban radicados allá y dos argentinas que no conocía. Después de lo sucedido, una de las argentinas abandonó el país sin dar explicación alguna.

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Carolina fue una ferviente activista e hizo parte, entre otros, del Partido Socialista de Trabajadores, la Mesa Amplia Nacional Estudiantil y de la Coordinadora de Solidaridad con los Sectores del Conflicto. Walter Garzón, su padre, fue a Ecuador en busca de su hija, pero falleció el pasado 12 de septiembre sin conocer su paradero.

 

Miguel Ángel Barbosa, Universidad Distrital

El caso más reciente de estudiantes asesinados, o al menos en lo que se refiere a los recordados en estos muros, es el de Miguel Ángel Barbosa, herido en la cabeza por el Esmad el pasado 21 de abril y quien murió el 3 de junio de un paro cardiorrespiratorio. Este hecho ocurrió en la Facultad Tecnológica de la Distrital, en Ciudad Bolívar, donde estudiaba tecnología mecánica.

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La protesta ocurrió durante el paro organizado por los estudiantes contra la elección del nuevo rector de la universidad. Extrañamente, cuatro de las 17 cámaras que se encontraban en la universidad no funcionaban ese día, por lo que no hay una prueba exacta sobre lo sucedido en la marcha. Según le informó María Eva Vanegas, su madre, a El Espectador, a ella le dijeron que el Esmad había sido provocado por infiltrados que no tenían nada que ver con la universidad.

 

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