Ud se encuentra aquí INICIO Historias Mas Alla Del No Futuro Relatos De La Escena Punk Que Sobrevivio Pablo Escobar

'Más allá del no futuro’, relatos de la escena punk que sobrevivió a Pablo Escobar

más allá del no futuro
COMPARTIR ARTICULO EN:

Muchos punkeros sintieron que Víctor Gaviria, en Rodrigo D, hizo pornomiseria con la movida de Medellín, dándole a José Juan Posada de I.R.A. el insumo para producir su documental, que abarca la época de 1986 al 2000. En la producción, que le mostramos aquí, recoge la historia de las bandas que definieron el punk paisa, siempre huyéndole al sicariato a través de su música estridente.

Andrés J. López / @vicclon

Las caminatas sin rumbo de José Juan Posada en la Medellín ochentera lo hicieron testigo de primera mano de una urbe convulsa, castigada por el sicariato y los bombazos. Pero sobre todo, este tipo vivenció los intentos desesperados de una juventud sedienta por escapar de esa realidad a punta de canciones cargadas de estridencia, violencia y ruido. A mediados de esa década, José Juan se juntó con Luis David Viola y fundaron I.R.A., la banda de punk más reconocida en Colombia.

Permaneció en Medallo 10 años, se radicó un tiempo en Estados Unidos, donde nació hace 49 años, y regresó a la ciudad que lo marcó. A la vuelta, José Juan echó un vistazo hacía atrás y se puso en la tarea de hacer un recuento de la historia del hardcore y el punk en Medellín desde sus inicios hasta el 2000. El resultado fue Más allá del no futuro, un trabajo autogestionado en el que incluyó el legado de Reencarnación, Los Podridos, Parabellum, Franky ha muerto, Fértil Miseria y otras bandas que definieron la escena paisa.

Hablamos con este músico, antropólogo y documentalista sobre su trabajo audiovisual.

 

¿Por qué hacer un documental sobre el hardcore y el punk en Medellín?

Cuando volví de Miami, en 2005, me encontré con una escena más grande y con acceso a festivales y discotecas. Era un cuento distinto. Yo estaba muy metido en la cinematografía y la antropología, entonces quise hacer un documental dirigido por nosotros mismos (los punkeros). A raíz de Rodrigo D. No Futuro, muchos quedaron malucos, pero yo no.

 

¿Cuál fue la molestia de los punkeros con Rodrigo D.?

A gran parte de la gente le pareció que Víctor Gaviria hizo pornomiseria con la escena, sin conocerla y aprovechándose. No comparto estas opiniones pero me impulsaron a hacer el documental.

 

mierda_opt.png

Mierda

 

¿Cómo fue el proceso de producción?

En 2005 tuve la idea. En esa época las cosas no estaban en internet, entonces empecé a pedir DVDs, VHS y hasta Betamax. Luego tocó digitalizar todo. En 2006, comencé las entrevistas y en 2009 presenté un primer corte en New York, Fort Lauderdale y West Palm Beach, con una respuesta muy positiva del público. Esta versión se centró en los 10 años de escena que me tocaron (1986 – 1996) con narcoterrorismo, sicariato y masacres.

En Colombia [cuando presenté el documental] las cosas fueron distintas y la gente me decía “faltó mi banda” o “eso está incompleto”. Esa década era el marco de tiempo propuesto al inicio, pero sentí que quedaba flotando, entonces me fui desde los principios para cerrar la cosa en el 2000. Lo retomé y lo terminé hace un par de meses.

 

En el documental se nota una producción “dejada”, por así decirlo, ¿esto fue intencional?

Intencional y obligatoria, porque todo lo hice de mi bolsillo. Sin embargo, no quise aproximarme a las entrevistas de una manera cinematográfica, entonces caía a los parches sin iluminación o micrófonos, para no intimidarlos. Es una manera de proyectar la crudeza que hacía esencia en la escena.

diario_opt.png

Así hablaban los diarios de la llegada del punk al país

 

¿Cómo fue ser punkero en Medellín, en la época de Pablo Escobar?

Daba susto salir a la calle: muchos amigos murieron y uno corría peligro por la sola apariencia. Los Pabludos, la Policía, los Pepes y la Fuerza Élite ponían bombas y disparaban. En la calle era igual de difícil porque no había instrumentos para ensayar, donde tocar y todos nos cerraban las puertas.

Ahora todo es posible, seguramente los pelados tendrán sus broncas con lo digital. La violencia continúa y Colombia sigue igual de podrida y corrupta. Los conflictos no son los mismos pero los motivos sí.

 

¿Cómo le respondían al narcotráfico?

Hacíamos música y nuestra apariencia era amenazante. Teníamos una propuesta contracultural. Algunos amigos se dejaban comprar porque era muy fácil ser terrorista o sicario: era bien pago, daba estatus en la calle, usaban sus super ropas y metían perico. Nosotros éramos los punkeros basados en cosas opuestas, metíamos pastillas psiquiátricas y alcohol, respondíamos a la violencia con letras violentas y haciendo ruido. Les decíamos a los demás que nosotros también podíamos vivir sin esa mierda de los lujos innecesarios.

 

¿Dónde hacían los toques?

Era muy difícil tener lugares. Nos prestaban mucho el estudio Ivo Romani / Tiempos Modernos o nos tomábamos el “aeropuerto” de la Universidad de Antioquia. Yo vivía con un amigo en una casa arrendada, allá empezó a ensayar I.R.A y poco a poco cayeron más amigos hasta convertirse en la “punk house”. No había donde más.

batalla_opt.png

¿Las presentaciones se salían de control?

Todas. Se caían las tarimas, se iba el sonido o había muertos. Esos momentos están teñidos de muerte y violencia; nos tocó batallar mucho y ver amigos caer al lado o cerrarles los ojos para que no les dieran. También, cuando parchábamos y escuchábamos los “casetos” en grabadoras de pilas en El Poblado —antes de ser un sector exclusivo—, pasaban los sicarios y veíamos balaceras o los honguitos de las bombas. Todo eso fue muy hijueputa.

 

flyer_opt-min.png

Usted, como documentalista, ha tenido que hacer producciones muy recortado de presupuesto, y personajes como ‘Popeye’ ahora son celebridades en Youtube.

Eso corresponde a lo que está pasando en Colombia. Esto es como un mundo al revés: veneran los villanos o escogen al más malo para sentirse protegidos, sea un presidente, un militar, un “para” o un sicario. Es la pudrición del país.

 

Bandas como Tr3s de Corazón o Don Tetto se hacen llamar punk…

Son pelados con un rock bacano y pegajoso. Es una tendencia más pop y comercial del punk que no me parece muy rebelde, como si obedeciera a cambios en las etapas de vida de los jóvenes, pero mejor verlos parchando con esta música a verlos matando.

Lo de los nombres, ya todo está prostituido, ahora se ven reguetoneros con cresta o una puta chaqueta de taches. Todo eso se compra, al final solo quedan la actitud y el ruido.

 

El punk y el hardcore ahora tienen mayor difusión, ¿aún se les puede denominar underground?

Sigue habiendo bandas underground, a pesar del facilismo de las redes. Algunos ni siquiera montan las cosas a internet y no andan con esa prostitución de la imagen y de tomarse fotos. Eso es una vulgarización que se ve en todo, no solo en el punk.

la-pestilencia_opt.png

La Pestilencia

 

¿Ha encontrado bandas nuevas que mantengan ese espíritu de los ochenta?

Hay muchos pelados haciendo un hardcore ruidoso muy chimba en lugares como Medellín, Santa Rosa, Bogotá y Manizales. Algunas de esas bandas son Mortecina, Rotten Noise, Mentes Destruidas, APH y Mordaz. Son más técnicos o con más conocimiento, pero le meten las mismas ganas.

 

¿En qué proyectos anda ahora?

Estoy con Destino, pero no me gusta darle mucha bomba. Tengo una grabación y la estoy mezclando suavemente porque la quiero prensar. También hay un guion guardado pero a eso no me le voy a meter porque quedé mamado con el documental: es una historia basada en mi vida y en la de amigos y cuenta nuestra vida. Sin importar el estrato, a todos nos tocó la misma pudrición de la violencia. Fue la música en esos barrios la que nos salvó.

¿Y el documental lo piensa llevar a festivales?

Hay muchos festivales tramposos que son muy caros y solo piensan en sacarle plata a uno, entonces voy a tratar con unos gratuitos. También pienso hablar con Señal Colombia, porque ellos suelen apoyar este tipo de manifestaciones. Por ahora lo voy a volver a colgar, pero doblado al inglés.

viola-y-jose-juan_opt-min.png

Viola y José Juan Posada

 

sello_cc-1.png

Comentar con facebook

contenido relacionado