VOSTOK: EL LAGO VIRGEN

Por Santiago Valenzuela
En 1957, a raíz de un estudio científico del ruso Andréi Kapitsa, surgió la hipótesis de la existencia de un lago subglacial en la Antártida, aislado de la superficie terrestre hace quince millones de años por medio de una placa de hielo que preserva el agua en su estado líquido. El lago Vostok, ubicado cuatro kilómetros por debajo de la superficie terrestre, de 250 kilómetros de largo por 50 kilómetros de ancho, y con una profundidad de mil metros en algunas zonas, es un misterio para los científicos, que desde 1990 han intentado llegar a él sin contaminarlo. Después de 22 años de investigación, el pasado 5 de febrero la Expedición Antártida de Rusia, liderada por el científico Valeri Lukín, alcanzó la superficie del Vostok y obtuvo la primera muestra de agua virgen más antigua del planeta. A 180 metros de profundidad, en otro punto de la Antártida, ya la Nasa había hallado dos formas de vida que podrían dar pistas sobre la existencia de microorganismos en el lago Vostok, bautizado así por los miembros de la base de expedición rusa Boctók. Aparte de microbios, se encontraron un Lyssianasid amphipod –un crustáceo similar a un langostino– y una especie de medusa. Al parecer, el lago está 50 veces más saturado de oxígeno que el agua dulce de la superficie terrestre. Ahora que el agua del lago subió al hoyo de perforación, Lukín afirma que hay que esperar hasta el próximo verano decembrino en la Antártida para analizar las primeras muestras de H2O. Según sus cálculos, confía en llegar al fondo del lago Vostok en el 2013.