
PALABRAS
Por Gonzalo Valderrama
El castellano (sí, yo soy de los que aún usa el escuelero término) está repleto de palabras que, con el tiempo, la influencia de los medios y el popular uso popular, han perdido su sentido y hasta su forma original. Las he ido detectando a lo largo de los últimos 23 años de ocio autista. A algunas la gente ha aprendido a malpronunciarlas por contagio y/o presión social. Algotras (sí, esta palabra existe y es legal) no son lo que pretenden significar, si las analizamos mientras utilizamos el baño de un centro comercial. Éste es un ejercicio de banalidad con fachada de trascendentalidad.
Verdura. Una verdura es algo cuya esencia es el verdor, ¿no? Supongo que quienes inventaron el término, el día de la licitación, por allá en el Medioevo por la tardecita, miraron por encimita un grupo de vegetales comestibles, y sólo detectaron los que se dedicaban al color de la esperanza… Pero… ¿y qué del tomate, la zanahoria, la remolacha, el pimentón, la ahuyama, et al? ¿En qué costal echamos a estas huérfanas cromáticas? Sé que ya es tarde para retractarse; pero la palabreja coja de sentido se quedó. Para pensarlo.
Parachoques. Esa cosa de metal que los automóviles llevan al frente ¿para qué es que es? ¿Para evitar los estrellones… o para propiciarlos? Son las preguntas que me genera el polisémico prefijo “para”, que también sirve para parar a la guerrilla y matar campesinos cuando se le antepone al sustantivo “militar”. Que yo sepa, ningún accidente automovilístico ha sido detenido por estos adminículos; ni siquiera aminorado. Tampoco he sabido de fatalidades viales que hayan sido propiciadas por esta nariz absurda que la ingeniería automotriz decidió adjuntarle a sus proas. Sugiero cambiarle el final al término: que se llame, mejor, “paranadas”.
Inodoro. ¡Inodora, el agua inodora del baño de Dora! Un inodoro es algo que huele a todo, menos a nada. Un inodoro no es inodoro, salvo cuando está nuevo o recién desinfectado por un equipo de limpieza a lo Monsters Inc. Esta es una palabra que sólo refleja la intención soñada del objeto designado, como si al matrimonio le llamáramos amoroso; o al trabajo, relajado. Propongo que a este importante utensilio de los baños públicos/privados se le llame, de ahora en adelante, muyodoro; o, en el mejor de los casos, fragante.
IFECS/IFEX. Vaya y venga que una tía cometa el tradicional lapsus, por dislexia, fallas de dicción o básica ignorancia… pero que un periodista, profesor o personaje público caiga en el traspiés lingüístico de no poder pronunciar bien la sigla ICFES, eso sí no lo podemos tolerar… ¡Al paredón del fascismo idiomático! A todas éstas… ¿qué diantres podrá traducir el inexistente IFECS/IFEX?... ¿Instituto Francés de Enanos con SIDA? ¿Instituto Federal de Estudios Xilofónicos? Averiguar.
Areopuerto. A más de un ser humano leído, viajado y crecidito le he oído pronunciar este neologismo surgido de la nada. Hace un tiempo, existió en un lejano planeta, un lugar donde aterrizaban los aviones que venían del aire (aeros, en griego). Se llamaban aeropuertos, y eran muy bonitos, absurdos y congestionados. Luego de varias mutaciones sonoras y brincos de la pereza mental, apareció entre nos el areopuerto, que debe ser, por lógica, un puerto al que llegan las áreas voladoras: los frisbis circunferenciales, los cuadrados cuadernos y las triangulares escuadras… ¡yo qué sé! Primo-hermano de este mitológico lugar es el aereopuerto, al que es muy difícil acceder, ya que queda localizado ¡en el aire! A él hay que llegar en areoplano, seguramente.
Distrán. Yo le pido el favor a mi mamá de que vaya a la droguería de la esquina y me traiga una caja de Dristán para paliar los síntomas de la gripa anual… pero ella va al lugar… y pide, sin dudarlo, una caja de Distrán. Lo maravilloso de la escena es que el boticario le entrega una que dice Dristán. Ella la toma, la lee y entiende lo que tiene en su cabeza; me la trae, y yo recibo lo que le pedí, pese a que ella pidió esa otra cosa que ignoro para qué sirve… ¿Para curar el distrabe?... ¿Para matar los síntomas de la peste distrital? Todo un misterio medicinal.
Conozco más palabras que contienen estas características que les he descrito. Ya habrá otra página virtual para referirlas. ¿Cuáles ha pillado usted?