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LA ESCLAVITUD DE NUESTROS DÍAS

Ilustración por Pegatina/Cartel Urbano

Hoy 30 de julio se celebra por primera vez el Día Mundial Contra la Trata de Personas. Este es un esfuerzo de Naciones Unidas por unir iniciativas en torno a la explotación de seres humanos. Más de 20 millones de personas en el mundo son víctimas de esta problemática macabra.

Por Andrea Romero*

Para poner un poco de luz sobre este tema hay que explicar en dónde se encuentran y cómo están las personas que actualmente son tratadas como mercancía. Empecemos por el comienzo: es trata de personas, no trata de blancas. La trata de blancas es un término viejo y discriminatorio que se refiere a mujeres blancas explotadas sexualmente. La trata de personas abarca mucho más: mujeres, hombres, niños y niñas de diferentes razas, también incluye diferentes tipos de explotación.

Hoy en Colombia hay personas que están siendo explotadas en casas de familia como empleadas domésticas de gente “divinamente”. Muchas familias convencieron a madres humildes para criar a esas hijas que ya no podían mantener. Estas niñas crecen sin otra opción que ser empleadas del servicio, trabajando desde las 5:00 de la mañana hasta las 8:00 de la noche, solo por comida y dormida.

También en el campo hay personas susbsitiendo en estas condiciones, jornaleros que trabajan por salarios de miseria y duermen en cambuches, muchos de ellos sin baño. La comida y los minutos a celular se los venden los mismos capataces cinco veces por encima de los precios de mercado. Además, todo es fiado, y al llegar el día de pago al final de la cosecha, la plata apenas les alcanza para saldar las deudas que han adquirido por lo que consumieron.

También son explotadas muchas de las miles de mujeres que se encuentran en prostíbulos de todo el país y que no pueden decidir a quién venderle sus servicios, qué días trabajar y qué días no, ni con cuánto se queda el proxeneta o dueño del establecimiento en donde se prostituyen.

Mirar hacia otro lado no ha hecho más que llevar a que el negocio de la trata de personas comience a superar las ganancias que deja el narcotráfico. Las cuentas son fáciles: la droga se termina una vez es consumida, las personas se pueden vender una y otra vez. Este vil negocio mueve en el mundo más de 32.000 millones de dólares y tiene como víctimas a más de 20 millones de personas.
20 millones de personas que no tienen derecho a decidir sobre sus vidas, a decir no a una situación injusta. 20 millones de personas están siendo consumidas, inventariadas, trasladadas y recompradas una y otra vez.

¿Y del otro lado quiénes están? Del otro lado estamos nosotros, los que nos dejamos tentar por marcas como Zara, Fallabela, Nike y Cheeky porque son divinas, importadas y están de moda. Necesitamos empleadas del servicio porque trabajamos en empresas importantes en donde la hora de nuestro trabajo vale más que la jornada que le pagamos a la persona a quien seguramente no le estamos reconociendo sus derechos laborales y sociales.

¿Cuánta plata estamos aportando al negocio de la trata? Para frenar esta gran maquinaria, hay que dejar de pensar que todo lo podemos comprar y que todo lo tenemos que consumir. Consumir menos es posible e indagar un poco más sobre lo que hay detrás de lo que consumimos es un buen ejercicio para comenzar a cambiar.

*Directora de Producción y Contenidos de CONMIGO NO HAY TRATA
www.conmigonohaytrata.com

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