
PELIGROSOS EXPERIMENTOS DE LOS JÓVENES
Aspirar condones, separar el alcohol del antibacterial, consumir canela en cucharadas o aplicarse sal y hielo; en las redes sociales se exhiben las últimas, la más descabelladas y también las más peligrosas tendencias con las cuales los jóvenes de esta generación experimentan para retar a sus compañeros o para que no los descubran consumiendo alcohol u otras sustancias tóxicas. Rápido repaso al peligroso ingenio que se difunde en las redes y que les recomendamos no seguir.
Aspirar condones
Esta moda viene desde el año pasado y consiste en inhalar el condón por la nariz y expulsarlo por la boca. Los jóvenes que lo experimentan han subido videos explicando paso por paso obteniendo miles de visitas. Expertos advierten sobre el evidente riesgo de asfixiarse con látex.
El reto de la canela
Este juego entre amigos consiste en tragar una cucharada de canela en polvo en el menor tiempo posible y sin ingerir agua. Existen cientos de videos que muestran el reto, pero aunque parece divertido, puede llegar a causar asfixia, irritación de la garganta, dificultad para respirar y colapso pulmonar.
Consumir alcohol por los ojos
Aunque se viene hablando desde hace tiempo de esta peligrosa practica, los jóvenes siguen aplicándose en los ojos alcohol con el fin de lograr embriagarse más rápido y con mayor facilidad. Los riesgos de este método son la irritación ocular, conjuntivitis y también infecciones graves que pueden afectar la córnea y provocar ceguera.
El desafío de la sal y el hielo
Este reto consiste en aplicarse directamente en la piel sal presionándola con un hielo, quien soporte más tiempo la quemadura que produce esta combinación es el que gana el desafío. Se han documentado casos de lesiones permanentes y afectaciones en la piel que impiden, incluso, el movimiento.
Ingerir alcohol de un antibacterial
En Youtube hay videos compartidos en Europa y en Estados Unidos que "enseñan" a separar con sal, a manera de destilación, el alcohol que contiene el antibacterial para las manos para luego consumirlo y embriagarse más rápido. Las consecuencias pueden ser quemaduras en el estómago, intoxicación, dificultad al hablar y visión borrosa.
Enemas de alcohol
Esta tendencia, también de vieja data, se ha retomado en universidades y colegios de Estados Unidos; consiste en colocar un tubo pequeño en el recto y verter alcohol en el colon. El riesgo es lograr una intoxicación etílica cinco veces mayor, con sus consecuencias, a la producida por vía oral.
Fuente CNN México

