
CANDY CRUSH ES TAN ADICTIVO COMO LOS CARAMELOS
Imagen: 7-AD
Según expertos de la Universidad de Cambridge, la simpleza natural del juego es lo que hace que las personas quieran seguir jugando.
Primero, el juego le tiende una trampa a los gamers: se sienten super inteligentes al vencer su sencillez. Luego, una vez atrapados, lo pone cada vez más difícil, haciendo que la recompensa alcanzada produzca una satisfacción mayor.
Las "mini recompensas" que logran los usuarios en los primeros niveles liberan grandes cantidades de dopamina en el cerebro, y a medida que el juego se hace más difícil las victorias son intermitentes. Pero ahora la dosis de dopamina expulsada es muchísimo mayor.
Steve Sharman, estudiante de doctorado en Psicología de Cambridge, sostiene que la sensación que se tiene jugando, en su misma naturaleza, es adictiva.
Además asegura que el juego, al vincular gráficas de caramelos, se vuelve más deseable, ya que vincula el placer que provoca comer dulces.
Entonces, ya lo sabe. Si está en ese proceso de rehabilitación, aquí le dejamos unas pistas básicas para que logre salir del hueco virtual.