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Cartel Urbano
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MIEDO, ASCO Y VERGÜENZA EN LAS SALAS DE CINE

Hay películas con las que provoca divorciarse del cine. Y tristemente eso pasa con la mayoría de las películas de la cartelera del país. Pero hay otras películas vagabundas, perversas, que nos proponen un juego de seducción, con las que provoca tener un affair, un amorío de calle.

Por: Iván Darío Hernández Jaramillo
@donivanchito

Mientras me restriego las lagañas por esa porción abundante de tercera dimensión, caigo en cuenta de que estoy riéndome con Los Pitufos 2, porque la encuentro realmente chistosa. ¿Se habrán sacudido las liendras encima de la mayonesa de mi hamburguesa? Es increíble, hay un verdadero Gargamel en Hank Azaria, lo cual demuestra que hay aún respeto por la profesión del villano. Gracias Moe Szyslak por haber actuado tan pero tan bien. No me importa el resto, la verdad, me doy por bien servido solamente con vos.

Pero no todo está perdido en la cartelera de cine. Wolverine Inmortal, por ejemplo, resultó una sorpresa. Es una película ante todo madura, adulta, intimista, más sobre los conflictos humanos del héroe que cargada de efectos especiales. Desde el arranque en Nagasaki se nota que James Mangold supo cruzar la espectacularidad con bastante filo dramático. No hay un solo instante en que Wolverine no sea valiosa. Hay ninjas, hay yakuzas, hay chistes de motel, hay garras. Wolverine Inmortal es de lejos superior al gran Hombre de Acero y más sesuda que X-MEN Primera Clase.

De resto, la cartelera en Bogotá está más o menos así. Tres o cuatro salas con la misma película hablada en español y hablada en inglés, con o sin 3D. La muy cansona El Llanero Solitario, más miserable y aburrida que todas las cuatro películas juntas de Piratas del Caribe. Dura dos horas y media pero se siente como de cinco días.

Otra, Mi Villano Favorito 2, es bastante aburrida y parece una clase dictada por los Minions para que los niños aprendan a no vocalizar. No hay nada más infame que escuchar a estos morraquitos hablar mal durante hora y media y a Gru hablar ronco. Sigamos con Titanes del Pacífico. Haga de cuenta que los Power Rangers se han revolcado debajo de las sabanas con Mazinger Z. Súmele a este coito monstruoso una dosis de cursilería vergonzosa, Santiago Segura Torrente y un científico cojo y tendrá, solamente, media hora de Titanes del Pacífico, el resto es una versión alucinada e hinchada de Godzilla contra los monstruos de Ishirô Honda.

¿Le gusta la comedia? Andrés López presenta su Stand up Comedy De Rolling por Colombia. En las relaciones de la pareja y el cine, existe ese momento incómodo en donde uno está pensando, o que su pareja es una drogadicta porque se está riendo de Andrés López, o que lo va a dejar por haberla traido a esta película.

Es una cosa muy triste, cuando usted ha visto una película en una de esas fábricas de maíz pira y siente que no hay nada más para ver. Revisa y revisa todos los afiches, que son copias a color. Todo en salas repetidas. Todo es exacto. Todo es en 3D, pero de pronto se encuentra algo distinto, una alternativa y se mete a ver Los Ilusionistas, convencido de que la sumatoria de Woody Harrelson con Morgan Freeman, Michael Caine, Mélanie Laurent y Mark Ruffalo va a ser realmente el respiro a esas salas atiborradas de bebés que ni entienden, ni les interesa ni dejan escuchar la película. Inicia de manera tan prometedora esta película de magos ladrones.

Ya el sol se ha puesto y empieza uno a sentir la nostalgia de, al menos, una película buena entre esa multitud de salas de suelo pegajoso. Acaba uno olvidando el inicio y el final de la película que se vio, no queda nada, todo se evapora o se convierte en decepción y en culpa. Es casi como un divorcio difícil con el cine. Pero como con los buenos affairs, en la perversión está el encanto y la solución y llega uno entonces a escuchar de nuevo las maravillosas líneas de En la Casa, ese juego literario que nos convierte a todos en voyeristas, encantados con la inmoralidad. Recordamos al profesor Germain escuchando la historia de Claude, su alumno genial y descontrolado que se ha metido en la casa Rapha Artole y se ha propuesto seducir a su madre, y no solo a su madre, además también a la esposa de Roman Polanski, a la Venus in Fur. Gracias François Ozon por este sueño erótico que nos hace recordar una de las tantas mejores frases de Martín (Hache), esa que dice el personaje de Eusebio Poncela: “… Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve y que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente Hache, yo hago el amor con las mentes, hay que follarse a las mentes”.

Foto: De Rolling Por Colombia

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