Ud se encuentra aquí INICIO Creadorescriollos Lee Eye Y Su Musica Que Le Hace Frente Al Machismo
Fotos de Gabo Tone

Lee Eye y su música que le hace frente al machismo

En una industria comandada por hombres, esta artista se apropia del género urbano en sus diferentes matices y le canta la tabla al machismo al ritmo de trap, R&B y rap.

Daniela Pomés Trujillo / @danipomes

whatsapp_image_2020-03-05_at_11.36.30_am.jpeg

Valeria Castro, o Lee Eye, como mejor la conocen en la escena musical, se define a sí misma como “una chica común y corriente a la que le gusta mucho cantar y que tiene sueños muy grandes”. Tiene 21 años y ya es una de las voces más fuertes del rap y el trap nacional. 

Lee Eye es su alter ego. Según cuenta, es quien materializa todo lo que alguna vez a Valeria le costó materializar. “De pequeña tuve problemas de autoestima, me sentía mal. Lee Eye me empoderó, me dijo: mira tú puedes decir, puedes hacerte escuchar y lo puedes hacer por medio de lo que te gusta, que es cantar”, dice.

Rodeada desde su infancia por un ambiente musical, Valeria empezó a cantar desde muy pequeña. “Me ponía la camiseta en la cabeza y decía que era Shakira. También me encantaba aprenderme las canciones de Pimpinela. Mi mamá cantaba música llanera y siempre estuve muy rodeada de cantantes, siempre estuve aprendiendo las canciones que me gustaban”, dice. Aunque de pequeña no escuchaba rap, cuenta que más adelante conoció este género, así como el pop y el R&B, los cuales marcarían su camino musical.

Influenciada por artistas como ASAP rocky, IAMDDB, Rihanna, Nathy Peluso y Residente, en 2019 Lee Eye lanzó su primer EP titulado Amethyst. Según cuenta éste fue “un experimento de lo primero que empecé a hacer, porque fueron los primero beats que tuve, fueron las primeras canciones que escribí. Fue como descubrir mi esencia”.

Para ella su estilo no se puede encajar dentro de un sólo género. La versatilidad de su voz le juega a favor para moverse indistintamente entre el rap, el R&B y el trap. Para ella, esa capacidad de diversificación ha sido la herramienta que le ha permitido ratificarse en un contexto por lo general masculino. 

“No quiero desmeritar a las otras chicas del género, pero yo nunca he estado encerrada en ser solo rapera, eso me empoderó. Yo también canto R&B y otros géneros que son criticados porque no son rap. Para muchos si no eres rapero no puedes hacer rap y por eso no prueban cosas nuevas con su voz”, dice Lee. 

 

 

Su gran mentor ha sido desde el comienzo Alka Produce, a quien llegó por medio de Rhythmmonster -productor musical y beatmaker-, que la descubrió a través de los videos que Valeria compartía en sus redes sociales. “Alka siempre me trató con mucho respeto, entonces ahí me quedé. Es mi casa”, cuenta.

La aclaración sobre el buen trato que ha recibido por parte de Alka no es gratuita. Antes de empezar a trabajar con él, Lee Eye tuvo su primer encuentro de frente con el espectro machista y misógino de la industria.

Cuenta que antes que Alka otro productor se comunicó con ella para proponerle que grabaran. Hasta ahí todo suena bien, pero una vez Lee aceptó el ofrecimiento salieron a flote las verdaderas intenciones de este hombre. “Tú me gustas, ¿cómo hacemos?”, le dijo. Evidentemente el contrato que le planteaba exigía como moneda de cambio más que la voz y el talento de Lee, replicando una conducta misógina implícita y sistemática en este tipo de relaciones de poder. Ante la cortante negativa de Lee el productor le dijo que ella no tenía talento.

 

 

Y es que los terrenos del rap y de la música urbana comúnmente han sido espacios gobernados por hombres. Desde la estética, los temas y las letras de las canciones, hasta el contenido de muchos videos en los que se objetiviza a las mujeres, se evidencia la cultura patriarcal y la perpetuación de conductas misóginas. 

(Le puede interesar ‘Otro año con pocas mujeres en las tornas’)

Así mismo, la presencia de mujeres en tarimas es inferior a la masculina. Un ejemplo de esto son los carteles de grandes festivales como Estéreo Picnic, en los que a lo largo de su historia la participación femenina ha rondado porcentajes por debajo del 20% de la totalidad del cartel, siendo el 2020 el año con más actos femeninos desde sus inicios. Sin embargo, en esta edición la cuota femenina no supera el 30% de la totalidad de las presentaciones. Ahora, si de ahí se toman únicamente actos del género urbano, lo números se reducen mucho más. 

 

 

El género se perfila como un campo espinoso para las mujeres, lo que no ha sido impedimento para que artistas muy talentosas hayan hecho del rap, el trap y otros subgéneros su medio de expresión. Así, han sabido plantear un doble desafío al contexto cultural y al machismo en la industria musical: tomarse los géneros tradicionalmente masculinos y usarlos para levantar la voz, para reivindicar la histórica lucha de la mujer por la igualdad de derechos. Algunos ejemplos contundentes en la escena nacional son Delfina Dib, Lianna y, por supuesto, Lee Eye. 

(Conozca ‘“No concibo hacer arte sin una postura política”: Dj Cashu recupera espacios marginados con sus sets’)

Por esta y otras razones, Lee le apunta al feminismo desde la composición. Hablando de lo cotidiano, del amor, el desamor, la rabia y la felicidad, trata de empoderar a otras mujeres, de hablar por todas aquellas que, por la razón que sea, no pueden levantar su voz. En sus letras se nota el desafío a lo establecido por un sistema patriarcal, se realza el poder de las mujeres, se habla de sexualidad con la misma libertad que desde siempre han tenido los hombres de la escena para hacerlo. “Al sexismo le saco el dedo del medio. Si ellos quieren hablar de las mujeres yo también puedo hablar de ellos”, dice. 

 

 

Hace poco lanzó Amapola, un sencillo que propone un nuevo reto para Lee, pues se aleja un poco de lo que ha hecho antes. Se trata de una canción muy cercana al reguetón, un género ampliamente criticado por la hipersexualización de la mujer y la misoginia en sus letras, pero que en los últimos años y con la aparición de nuevas mujeres representantes del género se ha convertido en un escenario de empoderamiento. “Amapola para mi es algo nuevo. Jamás había hecho una canción de perreo. Me siento muy feliz de haberme encontrado en ese género porque no sabía cómo me iba a salir. Fue como un empoderamiento, como un ajá chiquito ven pa acá”, dice. 

Con canciones que le ponen un freno al machismo en la industria y se apropian de un espacio delimitado por hombres, Lee sigue trabajando por mantener el lugar que se ha hecho a pulso en sus géneros favoritos. Sin duda la potencia de su voz y lo certero de sus letras promete dar lata para rato. 


Sígale la pista a Lee Eye en su Instagram.

Comentar con facebook

contenido relacionado