En un pasado no muy lejano, la estrella máxima de nuestra televisión era un señor llamado Pacheco, y a medida que él envejecía las programadoras se rompían el coco pensando en quién sería su relevo. Que Franky Linero, que el hijo de Álvaro Ruiz, que J. Mario Valencia, pero al final ninguno dio la talla.
Pacheco se hizo famoso entre otras cosas por haberse dedicado a aficiones que en ese tiempo, para utilizar un término en boga, eran consideradas extremas: marinero, hincha de Santa Fe, boxeador y hasta torero. Practicando ésta actividad se lanzó en paracaídas aterrizando en el centro de la Plaza de Toros La Santamaría, concluyendo con una faena toreril que hubiera hecho llorar a los desocupados del “no más Ole”. Pero a Pacheco todos lo adoraban, especialmente por su programa Animalandia, en el cual algunos asistentes desfilaban con sus mascotas mientras otros concursaban tratando de hacer repetir a sus loros el lema de la gelatina patrocinadora. “A mí Gelada o nada”. Si el programa se realizara hoy en día, a sus realizadores ya los hubieran metido al hueco acusados de maltrato animal.
En Colombia la vida diaria pareciera transcurrir en las instalaciones de un zoológico: les debemos mosca a las culebras, les cerramos la puerta a los lagartos, pagamos millonarias recompensas a los sapos, hacemos el oso viendo pasar elefantes por la casa de gobierno y en el camello nos encontramos con ratas, burros, mulas, cucarrones, uno que otro mariposón y abejas que nos cogen de marranos.
Debió ser por la fáunica razón de creer que en Colombia todos somos animales, que la cadena de televisión y radio de las tres letras escogió a un zootécnico para que manejara la opinión pública nacional. Es una gran demostración de megalomanía que la moneda de la información en “el mundo según Pirry” tenga dos caras, las de Pirry.
La labor de un zootécnico es la de sacarles el mejor provecho a los animales, no importa si para ello hay que castrarlos o manipularlos genéticamente.
El señor Pirry, no contento con mostrarnos el mundo como él cree que es en su show televisivo, en los cortes de comerciales nos vende, entre otras cosas, planes de telefonía y remedios contra la gripa, de esos que contienen seudoefedrina (peligrosa sustancia).
Pirry, amarillista extremo, sensacionalista desinformador, tendencioso, explotador de miserias humanas, tu libertad de expresión está maniatada, rodeaste tu vida con la cadena nacional. Cargarás en tu conciencia el “especial” de los 40 años de mayo del 68 como el mejor ejemplo de tu farsa.
Aclaración final: Pacheco era un bacán.






Q carajos acabe de leer...
Q carajos acabe de leer...
Dr rock usted lo ha dicho!!
Pacheco era un bacan, pero a este Amarillista no hay que creerle nada!!
y para completar las hazañas
y para completar las hazañas del pendejo de pirry
se cree disidente...:)
En fin
Pues es triste, pero no se puede esperar más. Que se siga creyendo que esta es la "alternativa".
Comparto su opinión
Comparto su opinión prácticamente en su totalidad.
A mi juicio, este artículo es una buena forma de mostrar y reiterar q la moda es cíclica. Imponiendo al público una imagen diferente acorde con la generación del momento, pero q en sí hace lo mismo q sus antecesores.
bien dr rock, no pudo plasmar
bien dr rock, no pudo plasmar mejor la realidad de ese misero personaje, icono de la juventud de hoy , que triste..
Sr Arenas, todas las faenas
Sr Arenas, todas las faenas toreriles hacen llorar.
“NO MAS OLE”